12 pecados capitales del empresario o como tener una empresa competitiva

Un mes más aumenta el desempleo en la provincia. Sin duda es una mala noticia tanto para los desempleados como para las empresas. La creación de empleo es un termómetro de la salud de una economía.

Me decía un empresario que su objetivo no era reducir plantilla, sino tener una empresa competitiva y rentable y que tuviera que contratar a más empleados por la buena marcha. Ahí está quizás la clave: tener empresas competitivas y rentables, lo cual a la vista de los datos no está sucediendo.

Después de unos años contactando con miles de empresas, creo que tengo datos como para poder dar mi punto de vista profesional acerca de lo que precisa una pequeña o mediana empresa hoy en día. Y mucho de lo que necesita, incluso tiene un coste menor que hace 10 años.

No hay un solo elemento que sea la clave, sino muchos pequeños detalles que si no se abordan de forma global, es estirar de una manta corta: o nos tapa los pies o nos tapa la cabeza.

Usar los términos: “mucho, muchos,  gran mayoría” seguramente sea una imprecisión por lo que me limitaré a exponer las claves para que cada uno compruebe si la cumple o no.

12 puntos claves para tener una empresa competitiva y rentable

1. Tener objetivos y estrategia a medio largo plazo. ¿Dónde quieres estar dentro de 5 años? Ponerlo por escrito y planificar acciones diarias o semanales. Esto te permite además de tener una “rutina diaria” el medir, sí, tener datos, y con ellos anticiparte a los acontecimientos y esquivar las tormentas. ¿Te suena el cuadro de mando integral?

2. Conocer más la realidad empresarial más allá incluso de nuestras fronteras: tendencias, datos de consumo, competencia, alternativas, tecnología. Así tendrás una vista desde el terreno pero también a vista de pájaro. ¿Usamos LinkedIn, Twitter, lectores de Feeds o RSS?

3. Formación: es necesario formar a los empleados para que puedan sumar y para motivarlos. Y el primero que se debe formar es el empresario. ¿Cuándo fue la última vez que te apuntaste a un curso? (Muchos de ellos son gratuitos incluso). El piloto de un avión está constantemente actualizando sus conocimientos. ¿Nos pondríamos en manos de un médicos que no conozca los nuevos medicamentos o tratamientos?

4. Organizacion: por escrito. Detecto en ocasiones empleados que desconocen qué deben hacer cada día o que esperan a que el jefe les diga qué deben hacer. En ocasiones distintos departamentos o empleados realizan las mismas funciones duplicando esfuerzos. Burocracia que consume muchos recursos de personal. ¿Tenemos un documento en el que se define las funciones de cada puesto de trabajo, los objetivos que se esperan y la forma en que se miden? ¿Tenemos reuniones periódicas con socios, directivos y empleados?

5. Uso de herramientas informáticas: el tener sistemas operativos actualizados así como los ordenadores, antivirus, un internet rápido, y aplicaciones de trabajo colaborativo que ayuden a disponer de datos de forma rápida y actualizada. Sigue sin saberse qué es un ERP o un CRM en algunas empresas. ¿Usamos WhatsApp o mejor Telegram? ¿Usamos Skype o Hangout? ¿Meistertask o Trello? Todas ellas o son gratuitas o tienen un coste muy bajo (se nos ha olvidado lo que valía hace una década los programas me parece).

Ver aquí 25 herramientas

6. Orientación a los clientes. Eso implica a toda la organización, desde atención telefónica pasando por compras, logística, producción,…Antes de sacar un producto nuevo dediquémosle tiempo a planificar, a evaluar alternativas, segmentar clientes, a consultar con terceros.

7. Participación en la vida empresarial tanto de la comarca, provincia o sector. Asistir a ferias debería ser habitual, incluso a las de otros países. Y las organizaciones empresariales deberían también actualizarse y sumar herramientas de comunicación on-line, creando reuniones virtuales que eviten desplazamientos. ¿Hemos probado Periscope para transmisión de charlas?¿O cámara de video streaming con Youtube?

8. Respetar a la fuerza comercial, trabajar en equipo con todos los empleados, escucharles más a menudo. Son los que ven la cara a los clientes todos los días y disponen de muchos datos (que deberían “verterse” en los CRMs). Y sobre todo son nuestra imagen, nuestra marca. Si van contentos, si están satisfechos, si se ven incluidos y valorados, transmitirán una energía positiva a los clientes, estarán más motivados.

9. Evolucionar en los modelos de negocios. Si ya no se usan las lámparas de aceite porque se usan bombillas eléctricas, no insistir en seguir vendiendo o produciendo lo que no está siendo demandado.

10. Cuando no hay dinero, la imaginación y creatividad es el combustible de la empresa.

11. Seamos empresarios. Con todo lo que de obligación conlleva, de retos y de beneficios. El empresario debe tener tiempo para pensar, para viajar, para apoyar a su personal. No puede ser el que más horas eche, el que no tenga tiempo para reuniones, ni para atender a su personal o clientes.

12. Abordar las tareas y proyectos con objetivos concretos, con agenda, cumplimiento de fechas sin posponer los cambios eternamente. ¿Cuántas veces hemos dicho que debemos meterle mano a una idea, a un proyecto o cambio, y al cabo de un año sigue todo igual?

Sin duda, todos estos puntos en la mayoría de las empresas no se pueden conseguir sin ayuda externa, de la misma forma que nos servios de abogados o de asesores financieros, será necesario contar con profesionales externos independientes o consultores que nos complementen, nos aporten conocimientos, metodología y nos sirvan de apoyo y dinamizadores para emprender los cambios y mejoras necesarias.

 

Si cumplimos todos estos puntos, los resultados vendrán por si solos.

 

¿Qué opinas? ¿Qué puntos o pecados faltan? ¿Qué herramientas usas y recomendarías?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *