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¡Hola! Soy Miguel García Capilla. Bienvenido a mi rincón digital.

Si tuviera que resumir a qué me dedico hoy en día en una sola frase, lo tengo claro: ofrezco consultoría estratégica y formación en Inteligencia Artificial para impulsar las ventas de las pymes.

Me apasiona ayudar al tejido empresarial y a los profesionales a perder el miedo a la tecnología, demostrando con resultados prácticos que la innovación es el motor definitivo para vender más y funcionar mejor.

Más de 30 años conectando tecnología y negocio

Mi trayectoria comenzó hace más de tres décadas. A lo largo de mi carrera, he tenido la suerte de trabajar en la gestión y dirección de proyectos relacionados con la tecnología, internet, la organización y la comercialización. Mi paso por grandes corporaciones multinacionales (como IBM o DIASA Informática) me permitió rodearme de grandes profesionales y aprender gran parte de lo que hoy sé sobre el mundo empresarial y las infraestructuras de sistemas.

Ese bagaje corporativo cobró una nueva dimensión a partir de 2012, cuando asumí el rol de Delegado Territorial y responsable de preventa en la consultora nacional TACTIO. Allí me especialicé en realizar diagnósticos operativos y auditorías previas para detectar las necesidades reales de digitalización y negocio en más de 1.000 pymes. Esta experiencia fue el trampolín idóneo para dar el salto en 2016 a mi etapa como consultor independiente y formador asociado, uniendo todo lo aprendido para ofrecer soluciones ágiles y adaptadas a la realidad de cada empresa.

Mi compromiso con la formación y la gestión pública

La docencia y la mentoría forman parte de mi ADN profesional. He sumado más de 1.200 horas de clase como profesor y mentor homologado en la Escuela de Organización Industrial (EOI) y en otras instituciones, capacitando a emprendedores, profesionales en activo e incluso a profesores de ciclos formativos (FP) en herramientas digitales y metodologías ágiles (Lean Startup).

Además, entre 2019 y 2023, decidí aportar mi experiencia técnica a la gestión pública, ejerciendo como Coordinador General de Gestión, Mercados y Comercio, Salud y Consumo en el Ayuntamiento de Córdoba. Esta etapa directiva me otorgó una visión integral y profunda de la administración local, especializándome en la Ley de Contratos del Sector Público, la gestión y licitación de presupuestos y la optimización de recursos municipales.

Mi historia con la Inteligencia Artificial: desde los sistemas expertos hasta ChatGPT

Aunque hoy en día la Inteligencia Artificial (IA) está en boca de todos, mi relación con ella empezó mucho antes de la llegada de los modelos de lenguaje actuales.

A mediados de los años 80, la Universidad de Córdoba iniciaba sus investigaciones en este campo a través de la Escuela Politécnica de Ingenieros Técnicos Industriales. Junto a mi compañero Sebastián Merino, colaboré en la investigación de sistemas expertos (SE) que sirvieran de complemento a la visión artificial. Desarrollamos programas informáticos diseñados para imitar la toma de decisiones y el razonamiento de un profesional humano ante un problema concreto.

En 1990 participamos en el primer seminario internacional de la ETS de Ingenieros Agrónomos y Montes de Córdoba, que reunió a investigadores de España, Italia y Francia. Allí presentamos ATILA, un prototipo de sistema experto enfocado en la selección de herbicidas (publicado posteriormente por la Junta de Andalucía en 1992 con ISBN: 84-87564-61-5).

Lo verdaderamente innovador de nuestro enfoque en aquella época —gracias al acceso a bibliografía pionera de EE. UU.— fue basar el sistema en la incertidumbre de los datos. Al introducir un factor que no era puramente un 0 o un 1, el sistema daba respuestas asociadas a un grado de certeza o precisión.

Hoy, en la era de herramientas como ChatGPT, ese factor de incertidumbre sigue completamente vigente. La IA evoluciona gracias a su capacidad de aprendizaje, y su precisión seguirá mejorando drásticamente a medida que conecte con fuentes externas fidedignas. Domar esa «incertidumbre» para ponerla al servicio de los objetivos de una empresa es, precisamente, lo que enseño en mis talleres.

Proyectos, colaboraciones y medios

Siempre he creído en la transferencia de conocimiento y en la creación de proyectos con impacto social y económico:

  • Emprendimiento y empleabilidad: coordiné junto a Cruz Guijarro el proyecto La Era de los Valientes (en colaboración con Plan Presto), una iniciativa basada en metodologías probadas para mejorar la empleabilidad de personas desempleadas y potenciar el talento de los emprendedores.
  • Internacionalización: impulsé el proyecto UNIPIMUS, presentado junto a la Universidad de Córdoba y la Confederación de Empresarios de Córdoba (CECO), diseñado para conectar a estudiantes Erasmus con empresas españolas que requerían apoyo en sus procesos de exportación.
  • Divulgación técnica: he participado como ponente en eventos sectoriales como la Conferencia Mundial de Software Libre (Open Source World Conference) en 2006, impartiendo talleres sobre el gestor de contenidos XOOPS, y en encuentros como #TweetsAOVE, aportando mi visión sobre el marketing y la exportación en el sector agroalimentario (apareciendo en medios como Olimerca, Interempresas o el diario Ideal).

¿Hablamos?

Si buscas un consultor que entienda tanto el lenguaje de la tecnología como las necesidades reales de una cuenta de resultados, o si necesitas formación especializada e inspiradora en Inteligencia Artificial para tu equipo o centro educativo, estaré encantado de conocerte.

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¿De dónde viene «Mike Chapel» ?
Pantallazo BBS

A mediado de los años 90 las conexiones a internet iban muy lentas, estaba empezando esta revolución y la mayoría de las herramientas y contenidos eran en inglés. La forma de aprender era accediendo a webs especiales denominadas BBS y allí se hablaba inglés. La forma de conectar era usando un nick o usuario que fuera corto con el fin de facilitar el tecleado a los demás. Explicarle a un señor de EEUU, de Australia o Alemania que me llamaba Miguel García Capilla era farragoso. De ahí surgió «Mike Chapel», un nombre que coincide con el mío pero en inglés y más corto. Las primeras webs que programé antes del año 2000 (ya desaparecidas la mayoría) llevaban la firma de «Mike Chapel Consulting«. A lo largo de estas casi dos décadas ha estado presente en todo lo relacionado con la innovación. Para muchos profesionales es la forma en que me conocen y me llaman incluso. Puedes hacer como ellos: llamarme Miguel o «Mike Chapel» (maikchapel o tal cual se lee).