Odio la Navidad (II)

Revisando las estadísticas de la página de estos últimos días, he observado que muchos han llegado mediante la búsqueda de dos palabras: odio navidad.

El número de personas que han entrado en este blog con esas dos palabras ha sido elevado. Ello me ha hecho pensar por qué tanta gente, empezando por mi, odiamos la Navidad (al menos como época del año). Y la mejor forma de analizarlo ha sido ver cuándo en mi vida no la he odiado, y cuándo he empezado a odiarla. ¿En qué momento se produjo esa inflexión?

Recuerdo con cariño esas Navidades con mis primos, tanto los de Madrid como los de Cabeza del Buey. Esas mañanas frías en las que retardabas levantarte de la cama. Recuerdo a mi abuela Lupe trajinando en su casa, oliendo a rosquillas recién hechas, a picón. Recuerdo días de tiempo, tiempo para uno mismo, tiempo para perderlo, tiempo para la familia, tiempo para los amigos.

Quizás el momento de inflexión se produjo cuando un día descubrí que mañana es Navidad, que ha llegado sin que el trabajo y la vida tan loca que llevamos nos haya permitido saborear esos días previos, sin que hayamos podido planificar, sin que hayamos podido ser dueños del tiempo. Días de trabajo de cierre de año, de terminar los proyectos empezados, de revisar la documentación y las facturas, días de inicio del siguiente año, días de no parar, de no poder tomarte vacaciones por que no es posible.

Quizás ese día empecé a odiar la Navidad, por no poder tener el tiempo que yo quisiera para mi familia, por no poder tener tiempo de ir a ver a mis primos, de no tener tiempo para perderlo entre las mantas de la cama por la mañana, por no tener el tiempo que quisiera para mis hijos, por ver cómo se me escapa el tiempo como arena entre los dedos por esta vida loca, por añorar a los que ya no están con nosotros.

Pero cambiar las cosas está en nuestras manos. Está en mis manos dedicarle todo el tiempo a mi familia, llamar a los amigos aunque ya hayan pasado las fechas, pararme en los detalles, ayudar a montar el barco a mi hijo, enseñarle a usar su nuevo ordenador a mi hija, buscar la paz, evitar la discusión. Hoy mismo empezaré a llamar a mis primos.

¿Cuándo empezastes a odiar la Navidad?

¿Qué crees que puedes hacer para cambiarlo o que es necesario que cambie para que volvamos a disfrutar de estas fechas? 

 

5 ideas en “Odio la Navidad (II)

  1. RuFo Responder

    Me has descolocado con el post anterior…. 😯
    Te vuelvo a responder a éste… me siento como un niño [aún], y disfruto de la navidad, en su preparación [montando el belén, o eligiendo los juguetes con mi niña, llevándola a ver belenes, viendo como disfruta al ver que es capaz de pedalear en una bici “grande”, que pedirá a los Reyes], durante [con la familia, con los amigos, con los compañeros…] y después [¡con los regalos! Me he pedido una Nintendo DS… je, je…]
    Me gusta el invento, que sé le va a hacer…

  2. Mike Chapel Responder

    Cauno es cauno y tié sus caunás…

    Rufo, todo depende del color del cristal con el que se mira, y de lo que vive cada uno o de su momento vital.

    No sé explicarlo bien.No es que no me guste la Navidad, lo que no me gusta es no tener tiempo para la Navidad. Lo que no me gusta es la falsedad que las personas tienen y que llegado a estas fechas, parecen buenas. Como si Falconeti (no soy antiguo ni ná) el día de Navidad pareciera bueno. El malo es malo y ya está, pero no me gusta que el malo (que todo lo malo) parezca bueno estos días por ser Navidad.

    Seguramente los que odiemos la Navidad, la odiamos desde nuestro tierno, bondadoso e infantil corazón, por que nos duele que no haya el espíritu de la Navidad todos los días del año.

    (Perdonad este ablandamiento, espero no volver a caer en sensiblerías, jeje)

    Por cierto, a mi los regalos me los trae el Niño Jesús, y eso ha tenido ligar el día 24. Se han portado excesivamente bien conmigo: 2 libros, dos jerseys chulísimos, y sobre todo dinerito para comprarme 4 DS jeje, pero tengo que hacerme de una mesa de ordenador más grande. No me caben los 2 PCs, el monitor 17″, la impresora-scanner, altavoces, CDs, DVDs, etc etc…

  3. RuFo Responder

    Yo no estoy de acuerdo en un punto… Me permito ser “ñoño” en estas fechas, vale… ¡Pero si hasta los jefes se reblandecen!
    Pero no soportaría que fuera Navidad todo el año…
    Y anda, échame en cara todo lo que has pillado… ¡ea!
    Pues yo tengo una super-mesa de ordenador con todo montadito, ¡hasta una láser color!..
    Y encima hace un par de meses me compré un portátil de 17″…. ¡toma! ¡Chincha rabiña! Juas, juas…
    Disfruta el momento… Hakunna Matata

  4. mikechapel Autor de la entradaResponder

    Ves, eso es lo que me jode: el jefe se reblandece en Navidad. ¿Y por qué solo en estas fechas? ¿Se deja de ser buena persona cuando pasa la Navidad? ¿Es un virus que provoca cambios de personalidad?

    Ya he preguntado la mesa. 400 € con estantería y todo.
    Manda foto de tu mesa de ordenador a ver si puedo copiar ideas.

    Al final lo que he pillado va este año para la casa, aunque mi parienta opine que me lo gasto en mi en realidad.

  5. Mina Harker Responder

    Siento entrometerme en esta conversación, pero aquí va mi comentario :-).

    A mi siempre me ha gustado la Navidad, somos una familia bastante numerosa y cuando llegan estas fiestas solemos reunirnos. Montamos el belén, hacemos los dulces típicos de estas fechas,… Este año el espíritu navideño me ha abandonado, confió en que el año que viene se acuerde de mí :-).

    Y si, este año Odio la Navidad, pero eso no quiere decir que vaya a seguir haciéndolo, porque voy a hacer todo lo que hay en mi mano para que esto no vuelva a repertirse :-).

    Por cierto Rufo a mi los Reyes, me han traido ya una Nintendo DS, con la que estoy encantada. Tengo sólo el Brain Training, pero creo que los Reyes me van a mandar algún jueguecito más y …

    Saludos

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